
El dilema del tranvía es un experimento en el que se plantea una situación que conlleva una toma de decisiones complicada.
Un tranvía corre fuera de control por una vía. En su camino se hallan cinco personas atadas a la vía por un filósofo malvado. Afortunadamente, es posible accionar un botón que encaminará al tranvía por una vía diferente. Por desgracia, hay una persona atada a esta vía. ¿Debería pulsarse el botón?
La primera impresión al plantearme el problema es que si. Accionando el botón se sacrifica la vida de una persona para que otras cinco puedan sobrevivir. Pero, ¿es esto moralmente correcto? ¿Accionar el botón es una opción permitible? ¿Y si la persona “prescindible” fuera alguien a quien tu aprecias enormemente? Tal vez alguien de tu familia, algun amigo o tu novia. Ahora tal vez no lo tengas tan claro.
Normalmente, las personas que consideran este problema llegan a la conclusión de que esta permitido pulsar el botón y es la opción moral mas correcta, teniendo en cuenta que la otra opción es no hacer nada.
Este experimento mental ético, fue desarrollado por Philippa Foot.
Retorciendo un poco las tuercas, podemos encontrar algunas variaciones al problema inicial que hacen que resulte mas interesante todavía.
Via: Wikipedia



